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ECUADOR EN LA HISTORIA

Origen del nombre

El nombre de Ecuador es una simplificación de su nombre oficial: República del Ecuador. Este nombre fue elegido meses después de que el país se separase de la Gran Colombia, el 14 de agosto de 1830 en Riobamba, donde se reunió la Asamblea Constituyente convocada por el general Juan José Flores, entonces jefe encargado del territorio secesionado. Este nombre hace alusión a la línea ecuatorial de la tierra, que pasa muy cerca de la ciudad de Quito y cruza el territorio nacional de este a oeste. La primera referencia que se tiene del país con relación a la línea ecuatorial está registrada en Noticias secretas de América, donde se menciona a las tierras del Ecuador como la jurisdicción de la Real Audiencia de Quito.

Historia de Ecuador

Época precolombina


Ruinas de Ingapirca.

Los primeros registros de asentamientos humanos conocidos en el actual territorio ecuatoriano son de hace aproximadamente 12.500 años. Del Paleoindio quedan vestigios en Las Vegas, Chobsi, Cubilán y pinturas rupestres amazónicas. Además, existen múltiples vestigios de puntas talladas de obsidiana, cerámica, uso de metales y en menor medida construcciones, siendo las más relevantes las encontradas en el sierra norte, como son las pirámides de Cochasquí y, en la costa, las tumbas de la cultura La Tolita. En un principio, estas regiones estaban habitadas sólo de pequeñas poblaciones de indios hasta que pasaron a formar parte del gran imperio Inca.
Antes de la llegada de los españoles, el desarrollo de la cultura aborigen se había determinado en los períodos conocidos como Paleoindio, Formativo, de Desarrollo Regional, de Integración e Inca.
A la llegada de los incas, se estima que habitaban Ecuador más de 46 pueblos descendientes de los minchaleños y encarnacionillos y los más numerosos: Pastos, Caranquis, Imbayas, Paltas, Puruháes, Panzaleos, Cañaris, Quitus, Hambatus y otros.

Etapa española


Centro histórico de Quito.

Los Incas, además de estar en guerras internas desconocían las armas de fuego (Se dice que muchos indígenas pensaron que los españoles que montaban sus caballos eran seres de cuatro patas y comparaban el sonido de los cañones con el de los truenos). Así en 1534, el español Sebastián de Benalcázar conquistó tierras ecuatorianas tomando Quito en 1563.
Las relaciones entre la población autóctona y los recién llegados se rigieron por instituciones jurídicas como la Mita y la Encomienda, esta última aprobada por las Leyes de Burgos en 1512 para la defensa de los indios. Enfermedades como el sarampión diezmaron la población indígena. Esto hizo que para el trabajo forzado se trajera población africana negra, en calidad de esclavos, lo que contribuyó al mestizaje del Ecuador actual. Además de los esclavos negros, gran parte de la poblacíon negra en el país es de la actual Esmeraldas. Se dice que un barco de esclavos naufragó frente a las costas esmeraldeñas y una gran cantidad de esclavos quedaron ahí con dos españoles supervivientes que murieron al poco tiempo.

Emancipación

Los primeros movimientos empezaron en 1809 con la rebelión de los Criollos contra el dominio español conocida como Primer Grito de Independencia Americana.
Terminado el dominio francés y con la negativa del rey de España Fernando VII, de acatar la Constitución de Cádiz, se desencadenaron una oleada de movimientos independentistas en la América Española. Es así como la antigua Presidencia y Audiencia de Quito consigue escindirse de la metrópoli en la Batalla de Pichincha del 24 de mayo de 1822, gracias al triunfo del Mariscal Antonio José de Sucre, lugarteniente de Simón Bolívar.

COLOMBIA EN LA HISTORIA

Historia colombiana

Parque Arqueológico de San Agustín /Fot. http://www.flickr.com/photos/mario_carvajal/2851219262/sizes/l/. Parque Arqueológico de San Agustín /Fot. Mario Carvajal

Arqueología e historia

Colombia tiene una historia milenaria antes de la Conquista y en diversos lugares aún está vivo el testimonio de su pasado indígena. En San Agustín, departamento del Huila, se conservan monolitos de piedra que representan dioses y guerreros. En la zona de Tierradentro (Cauca), el viajero puede recorrer los hipogeos, complejos funerarios con cámaras subterráneas.
Desde el Parque Tayrona, en la costa Caribe, se asciende por un sendero empedrado hasta las ruinas de Pueblito, ciudad de piedra construida por los Tayronas, una avanzada cultura prehispánica cuyo legado de orfebrería se puede admirar en el Museo del Oro de Bogotá y el Museo de la Cultura Tayrona en Santa Marta.
Colombia tiene un valioso pasado arquitectónico y cultural que se conserva en muchas ciudades y pueblos.

Colombia precolombina

Más de doce culturas habitaron el territorio colombiano antes de la Conquista y dejaron testimonio del elevado nivel de desarrollo que alcanzaron. Ciudades y caminos de piedra, estatuas, urnas funerarias y refinadas piezas de oro y cerámica forman parte de la herencia que hoy nos permite conocer su forma de vida y creencias.
Los Muiscas, asentados en el altiplano cundiboyacense, eran un pueblo de agricultores. Fueron excelentes orfebres y alfareros y dejaron invaluables tesoros. El mito de El Dorado, que inspiró la conquista del interior del continente, tuvo su origen en la ceremonia de investidura del nuevo cacique que, cubierto de oro, se dirigía en una balsa hacia el centro de la laguna de Guatavita acompañado de sus sacerdotes.
La alfarería y orfebrería también se destacan en las culturas Quimbaya, Sinú, Tayrona y Calima. Sus obras se pueden apreciar en el Museo del Oro del Banco de la República, el Museo Arqueológico Casa del Marqués de San Jorge y el Museo Nacional, en Bogotá; el Museo de la Cultura Quimbaya en Armenia; el Museo de la Cultura Tayrona en Santa Marta y el Museo de la Cultura Sinú en Cartagena. En galerías especializadas se pueden adquirir réplicas elaboradas con las mismas técnicas que utilizaron los grupos indígenas.
Barrio La Candelaria, Bogotá /Fot. http://www.flickr.com/photos/trevino/3317622327/sizes/l/. Barrio La Candelaria, Bogotá /Fot. Trevino

Colombia colonial

Hacia la tercera década del siglo XVI, comenzó la fundación de ciudades. Se distribuyó la tierra entre los conquistadores, se organizó la explotación de las minas de sal, oro y esmeraldas y se implantó el cristianismo. Con la llegada de los españoles y el arribo de los africanos, traídos en calidad de esclavos, se afianzó el mestizaje.
A pocas horas de Cartagena de Indias se encuentra Mompox, puerto sobre el río Magdalena que se convirtió en centro del comercio y villa señorial. Su arquitectura produjo obras destacables como la Iglesia de Santa Bárbara o el Colegio Pinillos.
La capital del Virreinato se estableció en Bogotá, sede del gobierno español y de la alta jerarquía eclesiástica. En el barrio de La Candelaria y sus alrededores se conservan casonas y templos que guardan sus tesoros. Muchas de estas construcciones se han convertido en museos donde se pueden apreciar las manifestaciones artísticas y culturales de nuestros ancestros.
Popayán y Tunja conservan barrios coloniales llenos de encanto: sus iglesias guardan retablos barrocos forrados en laminilla de oro y en sus calles estrechas, plazuelas tranquilas y residencias señoriales se siente que el tiempo no ha transcurrido.
Por toda Colombia hay pueblos y ciudades que guardan invaluables tesoros arquitectónicos.
La posición estratégica de Cartagena de Indias, principal mercado de esclavos de Suramérica, hizo que la ciudad fuera codiciada por corsarios ingleses que con regularidad intentaban tomarla. Se construyeron fortalezas que la convirtieron en el puerto mejor protegido de América. En su recinto amurallado se conserva el centro histórico, con importantes construcciones civiles y religiosas, tesoros por los que fue declarada Patrimonio Histórico de la Humanidad.
Honda tuvo una gran importancia por ser punto intermedio en el ascenso de viajeros y de carga hacia Bogotá durante la Colonia y hasta el siglo XIX y aún conserva su hermosa arquitectura y sus empinadas callejuelas.
Por toda la geografía colombiana, hay pueblos y ciudades dispersos que recuerdan la importancia de las fundaciones del período colonial y guardan invaluables tesoros arquitectónicos, como Pamplona en Norte de Santander, Girón y Barichara en Santander, Villa de Leyva en Boyacá y Santa Fe de Antioquia, cerca de Medellín. En los lugares que fueron escenario de la lucha por la emancipación de España se encuentran reliquias que conmemoran las guerras de independencia.
La mezcla de razas ha aportado al país y al mundo expresiones culturales de gran valor en los campos de la música, las artes plásticas y las letras, como lo atestiguan escritores y artistas cuya obra se puede admirar en los museos, galerías, bibliotecas y espacios públicos del país.